Tragaperras que no pasan de moda

Suele pasar a los jugadores habituales de tragamonedas que deciden probar una nueva máquina que ha llegado al casino. Juegan en ella, les gustan los premios y les resulta amigable el funcionamiento. Siguen jugando durante un tiempo hasta que, un día, la tragaperras desaparece del casino, reemplazada por alguna más novedosa y moderna. Han pasado los “quince minutos de fama” de la nueva tragamonedas.

Pero, para alivio de los jugadores consuetudinarios de tragamonedas, hay algunas tragaperras que jamás pasan de moda, y están siempre listas para darnos un buen rato de ocio y, ¿por qué no?, algunos premios.

Una de ellas es la Double Diamond, de IGT. Esta tragaperras de 3 cilindros, con varios multiplicadores, está en los casinos desde 1989. Y aunque su formato puede parecer algo simple comparado con las nuevas tragaperras, la cantidad de multiplicadores hace que mantenga su atractivo. No fue la primera tragaperras con multiplicadores, pero de inmediato se convirtió en una máquina muy popular, y lo sigue siendo.

Otro “clásico” de las tragaperras es Blazing 7s, de Bally, que apareció en 1970. Su popularidad ha provocado que sus creadores fueran sacando distintas versiones a lo largo del tiempo, comenzando con una tragaperras electro mecánica para llegar a la actual versión con microprocesadores. Tiene una ventaja adicional: la frecuencia de los premios, mayor que el mínimo requerido por legislación. Algunas Blazing 7s electro mecánicas de 3 cilindros todavía se conservan en algunos casinos. La última versión, Blazing 7s Multislot, tiene varios juegos adicionales en la misma máquina.

La Jackpot Party y la Reel ‘em In, de WMS, son otras dos tragaperras tradicionales que siguen teniendo un lugar de privilegio en los casinos y en el gusto de los jugadores.

Una muestra más de que “más nuevo”, no siempre es sinónimo de “mejor”.

 
Close