Veamos… para jugar en las tragamonedas hace falta tener, como en todos los juegos, un presupuesto previo. Es decir, determinamos previamente el dinero que estaríamos dispuestos a perder en una única sesión de juego, si todo saliera mal.
Por supuesto que la cantidad de dinero depende de la cantidad de fichas o monedas o créditos que apostemos por cada giro. Pero, suponiendo que apretáramos el botón cada 10 segundos, apostando 75 centavos cada vez, estaríamos apostando $4.50 por minuto, o $270 en 1 hora. Suponiendo también (idealmente) que recibimos la devolución del 92% de la tragaperras en la que estamos jugando, estaríamos perdiendo alrededor de $22 por hora. Es decir que en una sesión de 4 horas estaríamos perdiendo $88.
El problema ocurre en las tragaperras multi-línea, en que debemos poner varias fichas o monedas a la vez para activar las líneas de pago. En ese caso, el presupuesto necesario es difícil de calcular, porque es como si jugáramos en varias máquinas a la vez. Pero es mucho más alto que al jugar en una tragaperras de 1 sola línea, obviamente. Porque, haciendo un cálculo aproximado, podemos llegar a estar apostando unos $ 2.25 por cada giro. A 1 giro cada 15/20 segundos… ¡hagan sus cuentas!
Si queremos tener mayor control sobre el dinero de nuestras apuestas en las tragaperras, lo mejor es jugar en máquinas de 1 línea, y apostar 3 fichas por giro, por ejemplo. Y tratar de bajar la velocidad en el juego, para no apostar tantas fichas por hora. La diversión y emoción serán las mismas, las probabilidades de ganar también (no olvidemos que es totalmente aleatorio), y podremos jugar por más tiempo.