La Compañía de Entretenimiento y Turismo (CET) es la empresa que tiene la explotación de las máquinas tragamonedas instaladas en toda la Provincia de Córdoba, Argentina. A pesar de haber recibido en Diciembre autorización de la Legislatura provincial para ampliar la cantidad de slots existentes, CET dice ahora que no instalará ninguna de las 2400 nuevas máquinas tragamonedas que estaban previstas.
El Grupo Roggio, principal accionista de CET, declaró no estar de acuerdo con el alza de impuestos aprobada por el gobierno provincial.
Las tragamonedas que funcionan actualmente fueron instaladas en el año 2002. En el 2008, el gobierno aprobó un impuesto del 5% sobre los premios ganados por los apostadores. Ante el hecho de que muchas veces los jugadores vuelven a apostar sus ganancias, el gobierno decidió que el impuesto se descuente directamente de las fichas jugadas, y no de las ganadas, es decir, las que se cambian por dinero al finalizar el juego. El control se realiza directamente a través del software de las tragamonedas. Esto provoca que se cobren impuestos por las mismas fichas, más de una vez.
La empresa ha presentado una queja diciendo que este nuevo impuesto afecta sustancialmente su negocio, ya que a la gente se le acaba más rápido el dinero para jugar. Y decidió suspender la instalación de las nuevas slots en esa provincia hasta que sus abogados determinen las acciones a seguir.
El Secretario de la Gobernación desestimó el reclamo, afirmando que las apuestas en las tragamonedas, durante el mes de enero, subieron entre un 15% y un 20%, a pesar de la menor afluencia de turistas.
Hay otro problema alrededor de las 3.000 slots ya instaladas en el territorio provincial, y es que el gobierno pretende aumentar el canon que CET paga actualmente, que equivale al 27% de las apuestas recibidas. Están pensando en llevarlo al 30%.
En el 2008, el canon pagado fue de más de 23 millones de dólares, de los cuales más de 2 millones y medio se distribuyeron entre las intendencias que alojan máquinas tragamonedas.