Hemos leído y escuchado muchísimos consejos acerca de cuál es la cantidad de monedas que deberíamos jugar en las tragaperras para ganar. Es probable que, a esta altura, hayamos decidido que ya no importa: ganar o no ganar es cuestión de suerte.
Sin embargo, según el gurú de las tragaperras John Robinson, hay una diferencia entre jugar muchas o pocas monedas, dependiendo del tipo de tragaperras que hayamos elegido. Veamos algunos de sus consejos:
Tragaperras multimonedas o con múltiples líneas de pago: jugar 1 moneda en la cantidad de líneas que queramos (no es necesario activar todas), si es que no nos molesta ver que sale la combinación ganadora en una línea que no hemos activado. Si hubiera premios “secretos”, jugar la cantidad de monedas necesarias como para activarlo. En caso de poder jugar más de una moneda por línea, antes de hacerlo debemos verificar si el beneficio que podríamos obtener lo vale. Para eso consultaremos la tabla de pagos. Si las tragaperras son multiplicadoras directas, no vale la pena jugar más de una moneda por línea.
Tragaperras progresivas: siempre debemos jugar la cantidad máxima de monedas. Si no lo hacemos, estaremos simplemente aumentando el jackpot, sin posibilidades de ganarlo. Hay diferentes tipos de tragamonedas progresivas: las llamadas Standalone Progressive, que tienen un jackpot propio que se incremente con las moendas de los jugadores; las Linked Progressive, que son varias tragamonedas interconectadas con un jackpot en común, generalmente dentro de un mismo casino; y las Wide Area Progressive, que son las interconectadas entre múltiples salas de juego. En todos los casos, debemos jugar el número máximo de monedas.
Tragaperras multiplicadoras: siempre debemos jugar una moneda por vez. El pago y la frecuencia de aciertos es siempre la misma, independientemente de la cantidad de monedas que juguemos. Con la primera moneda que insertamos, activamos todas las combinaciones ganadoras de la tragamonedas. Las monedas adicionales multiplican la cantidad que podemos ganar: con 2 monedas ganaríamos el doble que con 1 moneda. Aunque esto parezca tentador, lo único que conseguimos apostando más monedas es aumentar nuestro riesgo en forma proporcional.
Tragaperras de bonos multiplicadores: siempre deberíamos jugar una sola moneda por vez, contrariamente a lo que hemos leído en muchos sitios. El motivo es que las probabilidades reales de acertar con uno de los bonos es tan pequeña, que no vale la pena el riesgo. Y más aún, el beneficio que obtendríamos si obtuviéramos un bono, no hace ninguna diferencia. Por ejemplo, en una típica tragaperras RWB, si ganáramos obtendríamos el 91.7% de pago, y el 92.5% si jugáramos 3 monedas cada vez. Es decir, disminuiríamos la ventaja de la casa del 8.3% al 7.5%. No vale la pena el riesgo.